En la actualidad el cáncer es la principal causa de muerte en nuestras mascotas de más de 10 años. El incremento en las tasas de incidencia se debe a una exposición prolongada y regular a los carcinógenos y a una acumulación constante de cambios celulares irreversibles. A su vez los propietarios son cada vez más exigentes en la búsqueda de atención para su mascota como paciente oncológico. Además, el vínculo emocional ha aumentado en los últimos años, particularmente en ambientes urbanos, y actualmente cáncer ya no es sinónimo de eutanasia, como lo era hace 25 años. A esto ayuda la gran difusión que tienen en los medios de comunicación los avances en el tratamiento del cáncer en medicina humana. Así, una vez que hemos diagnosticado que su animal padece cáncer, debemos planificar el protocolo terapéutico más adecuado, en función del tipo y extensión del tumor y del estado general de su mascota, sin olvidar, por supuesto, su propia disponibilidad.

En veterinaria, la quimioterapia no es igual que en medicina humana. Aunque usamos los mismos fármacos, las dosis son menores y se ajustan estrictamente al peso del animal, para evitar, al máximo, la aparición de efectos secundarios. Por ello, los animales con cáncer toleran la quimioterapia muy bien. Por supuesto, pueden aparecer efectos secundarios, pero, normalmente, son leves y poco duraderos y somos capaces de prevenirlos o tratarlos adecuadamente.

¿Qué es la quimioterapia y para qué sirve?

Los fármacos quimioterápicos son medicamentos que destruyen las células cancerígenas. El objetivo principal de la quimioterapia es mantener o mejorar la calidad de vida de su animal, aumentando su tiempo de supervivencia. Este objetivo lo conseguimos al estabilizar, disminuir e incluso, eliminar aparentemente el cáncer, aunque es importante recordar que, salvo excepciones puntuales, es muy difícil conseguir que un cáncer se cure del todo, si empleamos sólo la quimioterapia.

¿Cómo actúa la quimioterapia?

Las células cancerígenas se dividen a mayor velocidad que la mayoría de las células normales del organismo; la quimioterapia actúa “seleccionando” y destruyendo este tipo células en rápida división. Por esta razón, la quimioterapia es más eficaz cuando los tumores son de pequeño tamaño o cuando tienen elevada capacidad de proliferación, ya que presentan un mayor número de células en división rápida. Cuando el tumor ha crecido demasiado, muchas células cancerígenas se encuentran en reposo y, frente a éstas, la quimioterapia no es tan eficaz.

¿Qué tipos de tumor podemos tratar con quimioterapia?

Es importante conocer que no todos los tumores responden igual de bien a la quimioterapia. A la hora de diseñar un tratamiento tendremos en cuenta tres factores: el tumor, el paciente y los propios propietarios.

El primer factor es el tipo y localización del tumor. Por ello, es necesario realizar todas las pruebas necesarias para alcanzar un diagnóstico definitivo y para determinar el grado de extensión del cáncer (metástasis).

En general, podemos administrar quimioterapia en los siguientes tipos de tumores:

  1. Tumores que afectan a todo el cuerpo (tumores que afectan al sistema linfático: linfomas o leucemias).
  2. Tumores localizados, pero que son capaces de diseminarse rápidamente a otros órganos (metástasis).
  3. Tumores localizados que no se pueden eliminar completamente con una intervención quirúrgica, ya que existen altas probabilidades de que queden células tumorales en el punto de la operación.
  4. Tumores localizados que no pueden extirparse por ser demasiado grandes. En estos casos administraremos quimioterapia para tratar de estabilizar o, incluso, disminuir el tamaño del tumor.

El segundo factor importante para decidir si podemos tratar a su mascota con quimioterapia es el propio animal ya que no vamos a tratar un cáncer, sino que vamos a tratar un animal con cáncer. Por ello, el estado general de su mascota es fundamental a la hora de recomendar un protocolo de quimioterapia.

El tercer factor que tendremos en cuenta, por supuesto, es la disponibilidad de los propietarios; ya que podemos diseñar diferentes protocolos en función de la misma.

Carcinoma retrobular produciendo importante exoftalmo

¿Puede la quimioterapia poner enferma a mi mascota?; ¿Qué riesgo existe de que aparezcan efectos secundarios?; ¿Qué tipos de efectos secundarios pueden aparecer?; ¿Qué debo hacer si aparecen efectos secundarios?

En la mayoría de los animales, los efectos secundarios de la quimioterapia, si aparecen, son leves y transitorios. Menos de un 5% de los pacientes experimentan efectos secundarios graves o peligrosos para su vida. Estos efectos secundarios aparecen porque la quimioterapia puede afectar a tejidos normales que se dividen rápidamente. Los principales tejidos que cumplen esta condición son el aparato digestivo y la médula ósea que produce las células sanguíneas.

Algunos animales pueden experimentar alteraciones digestivas por efecto de la quimioterapia: pueden dejar de comer, tener nauseas, vomitar o tener diarrea. La mayor parte de los pacientes responden muy bien a medicamentos que previenen las náuseas y los vómitos o a cambios en la dieta que ayudan a controlar la diarrea.

La mayoría de los fármacos quimioterápicos producen una disminución de las células sanguíneas, fundamentalmente de las células encargadas de defender el organismo (neutrófilos) o de las células que intervienen en la coagulación de la sangre (plaquetas). Lo más importante es la disminución de los neutrófilos, ya que disminuye la resistencia del animal a las infecciones. Por ello, es muy importante realizar análisis frecuentes a su mascota, para controlar los niveles de células sanguíneas. Si los neutrófilos disminuyen en exceso, deberemos administrar antibióticos para prevenir las infecciones.

A diferencia de lo que ocurre en medicina humana, es muy raro que se caiga el pelo de los animales que reciben quimioterapia (salvo en razas con pelo en crecimiento continuo). Es más frecuente que observen que el pelo de las zonas afeitadas tarda más en crecer o que salga de un color diferente al original.

En lo que respecta a los efectos secundarios de la quimioterapia, nuestro objetivo es conocerlos, prevenirlos y tratarlos precozmente en el caso de que no podamos evitarlos. 

¿Qué tipos de fármacos quimioterápicos se emplean? ¿cómo se administran?

Le recomendaremos el fármaco o la combinación de fármacos más adecuada para tratar el cáncer particular que padece su mascota. La mayor parte de las veces empleamos varios fármacos, ya que, de esta manera, la eficacia del tratamiento aumenta.

Algunos fármacos son orales y se administran en casa, otros fármacos se administran por vía intravenosa en la consulta. Algunos fármacos se inyectan rápidamente; otros requieren una infusión más lenta. Dependiendo del carácter de su mascota, puede ser necesario sedarlo, sobre todo si es un paciente muy nervioso o poco colaborador.

Un punto muy importante del que depende, en buena medida, la eficacia de la quimioterapia es el calendario de administración de cada fármaco. Los fármacos se administrarán en periodos de tiempo determinados, de forma que se mantenga de forma continua el efecto destructor sobre las células tumorales, pero, a la vez, se deje un cierto tiempo para que los tejidos normales se recuperen.

¿Durante cuánto tiempo tengo que administrar quimioterapia?

Esto depende del tipo de tumor y del protocolo elegido. Algunos tumores requieren tratamiento, aunque sea suave, durante toda la vida del animal. En otras ocasiones será suficiente con 3-5 ciclos. Otras veces será necesario interrumpir la administración si se alcanza una dosis acumulada máxima.

Evolución favorable tras 6 meses con quimioterapia intravenosa

Durante el tratamiento con quimioterapia, ¿puede mi mascota hacer una vida normal?

Nuestro objetivo es que su mascota siga realizando su actividad/vida normal. Como hemos comentado, la incidencia de efectos secundarios es muy limitada; por otra parte, si la quimioterapia es eficaz, la calidad de vida de su mascota va a mejorar, ya que los efectos del cáncer van a disminuir o, en el mejor de los casos, desaparecer casi por completo.

Los animales que reciben quimioterapia pueden comer su comida habitual, a no ser que nosotros le indiquemos un cambio de dieta. Si su mascota presenta diarrea como consecuencia de la quimioterapia, también recomendaremos un cambio de dieta, aumentando la cantidad de fibra.

A no ser que las defensas de su animal estén demasiado bajas, puede vacunarse en las fechas que le correspondan, aunque, dependiendo del estado clínico de su mascota, podemos recomendar retrasar la vacunación.

El animal puede realizar una actividad física acorde a su estado general; salvo excepciones, no se limita el ejercicio a los animales que reciben quimioterapia. Los animales pueden bañarse normalmente, salvo en los momentos en que sus defensas estén demasiado bajas y exista un cierto riesgo de infecciones secundarias.

En resumen, la quimioterapia es una buena opción para tratar el cáncer que padece su mascota: permite mejorar su calidad de vida y, por supuesto, prolongar su tiempo de supervivencia. 

Eva Rollón Mayordomo

Responsable del Servicio de Oncología y Citología

GUADIAMAR Servicios Veterinarios de Referencia

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